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Guías

Cómo montar tu propio servidor de música en casa

5 min de lectura

Tienes una biblioteca enorme —cientos de discos ripeados, rarezas, años de descargas— y no te apetece subirla a una nube de pago ni depender de que una empresa decida qué puedes escuchar. La alternativa es montar tu propio servidor de música en casa. Suena a hazaña técnica, pero hoy está al alcance de cualquiera.

¿Qué es un servidor de música en casa?

Es, simplemente, un disco siempre encendido en tu casa donde vive tu música y al que puedes acceder desde fuera, por internet. Tú lo controlas: sin cuotas por gigabyte, sin límites de catálogo y sin que nadie mire lo que guardas. Tu música, tuya de verdad.

Tus opciones, de más fácil a más cacharreo

  • Un NAS (Synology, QNAP…): un aparato dedicado que enchufas, llenas de música y listo. Es la opción más cómoda y fiable si quieres «algo que funcione» con terabytes de espacio.
  • Nextcloud (en un mini-PC, una Raspberry Pi o un hosting): software libre que monta tu propia «nube privada». Ideal si te gusta trastear y quieres control total.
  • Un servidor WebDAV sencillo: si ya tienes un hosting o un servidor, activar WebDAV es lo más ligero de todo.

La pieza que lo une todo: WebDAV

Todas esas opciones hablan el mismo idioma estándar para acceder a archivos por internet: WebDAV. Es la pieza que conecta tu servidor con un reproductor de música. Si no te suena de nada, te lo explicamos sin tecnicismos aquí.

Cómo escucharlo desde cualquier sitio con Cloudmusic

Tener la música en casa está muy bien, pero lo que quieres es escucharla en el metro, en el coche o en el trabajo. Ahí entra Cloudmusic:

  1. Activa WebDAV en tu NAS o Nextcloud y anota la dirección, el usuario y la contraseña.
  2. En Cloudmusic, añade una conexión WebDAV y pégalos.
  3. Tu biblioteca aparece lista para sonar: playlists, carátulas, descargas offline y la misma música en el móvil, la tablet y el ordenador.

Sobre la seguridad: usa siempre una dirección HTTPS para tu servidor, y tranquilo, que Cloudmusic guarda tus credenciales cifradas.

¿Merece la pena?

Si te gusta tener el control absoluto, no pagar por gigabyte y que tu colección no dependa de nadie, montar un servidor es una gozada. A cambio, sé honesto: hay que configurarlo una vez y mantenerlo encendido (gasta poca luz, pero gasta). Si no quieres complicarte, conectar tu Dropbox u OneDrive te da casi lo mismo sin montar nada. Tú eliges hasta dónde llegar.